Ha ido a la sala de parto austera y se ha sometido a la administración de anestésicos resistentes. Ahora los padres tienen más opciones que nunca para el ambiente en el cual nacerán sus bebés.
Con la creciente franqueza del personal médico para las
terapias alternativas
y complementarias, ahora llamadas medicina integral, las futuras mamás están investigando y escogiendo nuevas opciones para tener a sus bebés. De hecho, muchos padres eligen caminos poco tradicionales de "lo que solía ser 'alternativo' ahora es la norma," dice Loma Ellis, directora de enfermería para el California's Alameda Hospital Birthing Center. Como resultado, ahora los padres tiene más opciones de parto que antes.
Una doula o asistente de parto, es una mujer profesional contratada de manera privada por los padres para atender el parto de su hijo. Una doula cumple el papel de apoyo y entrenadora para la mujer que da a luz. La doula no reemplaza el papel del compañero; y en gran medida, no es miembro del equipo de asistencia médica. Está presente únicamente para cuidar a la mamá en trabajo de parto. Las doulas, normalmente capacitadad altamente en trabajos de parto, pueden servir como un suplente cuando el papá no esté disponible. Pero las doulas pueden ser una ventaja para cualquier madre; muchos padres contratan doulas incluso si el papá está presente.
. Una doula cumple el papel de apoyo y entrenadora para la mujer que da a luz. La doula no reemplaza el papel del compañero; y en gran medida, no es miembro del equipo de asistencia médica. Está presente únicamente para cuidar a la mamá en trabajo de parto.
"La doula es una red de seguridad," dice Sandi Miller, RN, CD, propietaria del Before Birth y Beyond en San Jose, CA. "Pase lo que pase, si es una
cesárea
o lo que sea, los padres saben qué está pasando y la doula está atenta a ellos."
Miller, miembro certificada de Doulas de Norteamérica (DONA, por sus siglas en inglés), dice que el propósito principal de una doula "es la continuidad de alguien que no sólo esté capacitada y que tenga experiencia, sino que esté ahí para usted y no tenga otra agenda."
Aunque los médicos podrían no haber trabajado con un asistente de parto antes, la mayoría de las doulas acompañan a las mamás a una visita prenatal para conocer al médico antes del gran día. Una vez que el médico sepa que la doula está ahí como apoyo y no para reemplazar o interferir con el personal médico, probablemente le dará la bienvenida a este miembro adicional del equipo.
Los estudios también muestran que las doulas (cuyos servicios empiezan en $100 dólares en promedio por una doula en capacitación y puede elevarse tanto como $1000 dólares o más) tienen efectos médicos positivos tanto en la madre como en el bebé. Un estudio publicado en el
British Medical Journal
sugirió que las doulas dan como resultado menos cesáreas, trabajos de parto más cortos para las madres y una menor tasa de admisión para cuidados intensivos neonatales para los bebés.
Una revisión publicada en el 2000 indicó que el apoyo continuo de una doula reduce la
ansiedad
acorta el trabajo de parto, disminuye la necesidad de los partos por cesáreas y otras formas de parto asistido y reduce las tasas de
depresión postparto.
El agua puede desaparecer dolores, quita la tensión y nos hace flotar en un estado de dicha. Entonces, no es ninguna sorpresa, que las mamás que dan a luz y/o que tienen a sus bebés en una piscina de parto experimenten menos dolor y mayor relajación. Según la revista médica israelí
Harefuah, las mamás que tienen el parto en el agua están más relajadas y cómodas; la inmersión en el agua también podría acelerar la dilatación del cuello del útero, llevando a un trabajo de parto más corto.
También, estos beneficios podrían transmitirse al bebé:
- Menos incomodidad: "Si la mamá tiene un parto positivo y fácil, lo hace positivo y fácil para el bebé," dice Barbara Harper, RN, directora de Waterbirth International con sede en Oregon y autora de
Gentle Birth Choices. Cuando la madre está relajada, dice Harper, el niño pasa menos tiempo en la vagina y se somete a poca incomodidad.
- Menos trauma: Los partidarios de los partos en el agua también creen que el método es menos traumático para los bebés. "Los bebés parecen estar muy relajados. Abren sus ojos y se centran en la gente," dice Beah Haber, CNM, del Birth Home en Pleasanton, California, que ha atendido aproximadamente 200 partos en el agua. Sin embargo, no hay evidencia científica para documentar esta opinión.
- Transición más suave: La transición más fácil es en parte una respuesta al estado relajado de la madre y en parte debido a los efectos aislantes del agua, según Harper. "El bebé escucha incluso
en el útero, pero está apagado y mudo; de la misma manera es bajo el agua," dice. Debajo del agua, el bebé está protegido de las luces, sonidos fuertes e incluso del tacto, y así está más relajado y cómodo. Sin embargo, de nuevo, falta evidencia científica.
A pesar del interés creciente del parto en el agua, el American Congress of Obstetricians and Gynecologists (ACOG) no ha sido tan rápido al aprobar esta práctica. La ACOG no considera que haya demasiada información, específicamente acerca de las tasas de infección, para recomendar la inmersión en el agua tibia como una alternativa de parto segura y apropiada. Hay preocupaciones de que un bebé pueda desarrollar una infección si comienza a respirar mientras está bajo el agua e inhala el agua de parto sucia.
"Sin embargo, la mayoría de la investigación ha encontrado que los bebés sanos no jadean en el parto, en su lugar no respiran hasta que se les saca del agua y toman aire," explica Marion McCartney, una enfermera partera certificada y directora de servicios profesionales en el American College of Nurse Midwives.
Aunque estos estudios han sido bastante pequeños, la evidencia de estudios más grandes involucra casi 2000 mujeres que sugieren que, de hecho, el parto en el agua no incrementa la tasa de infección y podría reducir la duración del parto y la necesidad de controlar el dolor. No obstante, la ACOG sostiene que el parto en el agua sólo debe realizarse bajo las medidas más estrictas de control de infección. Y todos los expertos están de acuerdo que el parto en el agua sólo es una consideración para las mamás y bebés sanos.
La mala noticia es, que el parto probablemente dolerá. La buena noticia es que hay muchas opciones no farmacéuticas cuando se trata de controlar la incomodidad.
El primer paso para controlar el dolor es la relajación. Entre más tensa esté, mayor será la sensación de dolor.
"Haga que la mujer se relaje y su percepción del dolor bajará," dice la doula Miller.
La relajación empieza con el ambiente. Incluso en el hospital, puede atenuar las luces, poner música suave, encender velas o usar aromaterapia para crear un sensación segura. El Birth Home's Haber dice que la lavanda y la salvia son especialmente esencias relajantes. Otras técnicas de relajación incluyen
masaje, duchas y baños.
La mente es una de las herramientas disponibles más efectivas para combatir el dolor. El hipnotismo, la visualización y las imágenes son todos los métodos que las mamás han usado para el alivio del dolor y existe algo de respaldo científico para su uso.
"La psicología implicada en el parto es crucial," dice Miller, quien dice que las cintas de relajación también son efectivas.
La acupuntura ha mostrado algunas promesas para reducir el dolor en el parto, pero la calidad de la mayoría de la evidencia de apoyo es relativamente pobre.
Aunque la frambuesa roja es una hierba tradicionalmente usada durante el embarazo y el parto, un ensayo clínico doble ciego controlado con placebo que evaluó los efectos de la frambuesa en 192 mujeres embarazadas falló al no encontrar beneficios.
A veces las parteras recomiendan la hierba cohosh azul, pero es una hierba tóxica y no debe usarse.
Cuando planee dar a luz a su bebé, investigue las opciones y sea realista sobre su personalidad y deseos. Al principio trabaje con su médico o partera y revise las políticas del hospital o de la clínica de parto que haya seleccionado (por ejemplo, algunos podrían permitir sólo a los familiares en la sala de parto; otros podrían tener políticas contra las velas u otras flamas expuestas). Y sea flexible; incluso los mejores planes establecidos pueden salir mal. Después de todo, ¡los bebés tienen sus propias ideas sobre la manera en que las cosas deben salir!